Los groomers contactan a menores en chats de juegos online, simulando ser jóvenes para ganar confianza y luego pasar a plataformas privadas como Discord, Telegram y WhatsApp.
Ofrecen dinero por retos y evalúan vulnerabilidad para reclutarlos en grupos donde veneran a atacantes y planifican acciones violentas. La ministra de seguridad de Montioliva alertó sobre 15 casos detectados en Argentina y 4 bajo investigación.
Se descartó la teoría de acoso escolar o problemas familiares en estos casos transnacionales digitales. Incluyen un caso histórico de 2003 en la política argentina como ejemplo sonado.