Franco Colapinto protagoniza un fenómeno sociológico con su rock show el 26 de abril en Avenida Libertador, extendido 400 metros por alta demanda, entradas agotadas y sector gratuito, con Lotus 2012 ploteado Alpine, motor V8 y otros autos para toda la familia.
Los hinchas argentinos generan fervor único en F1 invadiendo pista y calle de boxes para vitorear a Colapinto, apodado el señor popular, con transmisión de TN desde temprano y delegación Alpine.
La preparación física extrema de pilotos como Colapinto transforma su cuerpo: cuello engrosado resiste 42 kilos en frenadas por fuerzas G, cabeza de 7 a 30 kilos, pulsaciones 170-190 por 90 minutos como maratonista exhausto sin perder reflejos (0,15 segundos vs 0,2 normal), deshidratan 4 kilos por carrera bebiendo líquido especial.
No pestañean para no perder 20 metros de visión a 300 km/h, toman 100 decisiones por vuelta en volante, sufren calor cockpit y necesitan alimentación clave; experiencia en simulador deja mareados incluso a no pilotos.
El evento podría sumar para remodelar autódromo y traer F1 a Argentina, con viaje a Miami de organizadores.