Un fotógrafo relata cómo capturó imágenes de la Dama de Blanco, identificada como Luz María García Belloso, en el Cementerio de la Recoleta mientras tomaba fotos nocturnas. Explica que en la cámara digital vio una figura moviéndose con ropa de época, pollera y gestos angustiados, aunque a simple vista no la percibió.
El testimonio detalla que al revisar las fotos en la computadora, confirmó la aparición etérea que se movía tres o cuatro veces antes de desvanecerse. El fotógrafo, escéptico inicialmente, asegura haberlo visto y lo atribuye a una manifestación genuina, similar a almas que se presentan en cementerios con su vestimenta al morir.
Expertos en lo paranormal afirman que en cementerios se escuchan llantos, risas y corridas de entidades que buscan atraer a los vivos para trasladarse. Otros visitantes sienten presencias, susurros y frío inexplicable en los pasillos de la Recoleta, donde las sombras cobran vida cuando caen la noche y los visitantes se retiran.
Estas experiencias complementan las leyendas previas de la Dama de Blanco, hija del escritor Enrique García Velloso, muerta a los 14 años por apendicitis, y de Rufina Cambaceres, enterrada viva a los 19 años tras un ataque cataléptico, cuya escultura art déco representa su terror. El Cementerio de la Recoleta, con 4.870 sepulcros y figuras históricas como Eva Perón y Sarmiento, es epicentro de estos relatos fantasmales perdurables.