Los fiscales confirmaron que dos personas son los únicos sospechosos de la muerte del niño Ángel en Comodoro Rivadavia, Chubut. Las heridas internas en la cabeza y el cuerpo, no mayores a 10 días, causaron el fallecimiento. El papá de Ángel, Luis, contrató al abogado Roberto Castillo, quien llega el lunes para defender la parte paterna.
La pareja del padre, Lorena, denunció contaminación de la identidad de género en la justicia chubutense, calificando a sus integrantes como "ratas inmundas". Exigió detención inmediata del responsable, ya que el cuerpo de Ángel aún no descansa en paz y los sospechosos retienen a una beba. La historia revela fallos en psicólogos, jueces y justicia familiar.