Un delincuente armado gatilló al menos cinco veces contra un hombre que compraba en un kiosco de la calle 16 entre 127 y 128 en Berazategui, robándole su moto a las 20 horas de un día común. Llegó en otra moto con cómplices, recargó el arma con tranquilidad y huyó, dejando casquillos que la policía recolectó pese a la limpieza posterior del lugar.
Reportera Agustina Binotti entrevistó a empleadas Delfina y Brenda del kiosco enjaulado, quienes dijeron que el delivery era cliente habitual pero nunca vieron al agresor. Afirmaron estar acostumbradas a trabajar tras rejas dobles para protección mutua, pese a que nunca les robaron directamente, aunque la noche es más riesgosa.
Brenda, de 24 años y con 5 años allí, notó que la inseguridad agravó últimamente por la situación país, aunque Berazategui tiene mejores índices que Quilmes o Varela. El barrio residencial de laburantes muestra rejas en comercios, verdulerías, gimnasios de pilates, casas con cercos electrificados, alarmas vecinales, cámaras y perros, pero vecinos evitan hablar por miedo a represalias.
Agustina mostró el paisaje: autos afuera pese a garages, rejas hasta techos, sensores de movimiento y luces. Una testigo presencial rehusó hablar al aire momentos antes, y vecinas confirmaron rejas como normalidad, negando ola reciente de delitos pese al robo violento.