Los astronautas de la Misión Artemis II regresaron a la Tierra tras un exitoso amerizaje cerca de San Diego, con la cápsula Orion soportando temperaturas extremas de 2.700 grados centígrados y velocidades de 25.252 millas por hora durante la reentrada atmosférica.
La NASA celebra este primer viaje tripulado a la órbita lunar desde el programa Apolo, superando el récord de distancia del Apolo 13 al mostrar la cara oculta de la Luna. Probó sistemas de soporte vital, efectos de radiación, sueño y estrés en los astronautas. Donald Trump felicitó a la tripulación e invitó a la Casa Blanca, apuntando a misiones a Marte para 2050.
La reentrada generó fricción intensa con la atmósfera, protegiendo la nave gracias al escudo térmico. Condiciones meteorológicas óptimas aseguraron el amerizaje, con oleaje inferior a 1,80 metros. Próximas misiones incluyen Artemis III en 2027 para probar módulo de descenso y Artemis IV para alunizaje y base lunar, con EEUU en 2028 y China en 2030.
Ahora siguen estudios post-misión por efectos de ingravidez: pérdida muscular, densidad ósea, redistribución de fluidos causando "cara de luna", cambios visuales, inmunológicos y estrés psicológico del encierro. La tecnología actual es superior a la rústica de Apolo.