El ejército brasileño incorporó a 1.010 mujeres al servicio militar voluntario, tras una ley de 2024 que abrió las puertas a candidatas para roles bélicos, previamente limitados a puestos técnicos.
Las reclutas, como las gemelas Alicia y Ana de 18 años hijas de un militar, inician entrenamiento en cuarteles como el de Río de Janeiro, con marchas de ocho kilómetros y aspiraciones a carreras en sanidad o misiones.
El oficial destaca que el servicio se vuelve obligatorio una vez incorporadas, con meta de 20% femenino para 2035 en todas las carreras. La teniente Ávila comanda pelotones y enfatiza la diversificación del material humano.
Las mujeres representan el 51,5% de la población y su rol es estratégico para misiones de paz e igualdad de género.