Ben Affleck cedió su parte total de la mansión de 60 millones de dólares en Beverly Hills a Jennifer Lopez en un giro inesperado de su divorcio.
La propiedad estuvo en venta sin éxito desde julio de 2024, bajando de 68 a 52 millones, justo después de que Affleck vendiera su empresa de IA a Netflix por cerca de 600 millones.
Los panelistas especularon si fue por amor, cansancio o guerra de desgaste, analizando videos de tensiones y comparando con ex parejas.