Los padrinos de Ángel, Michael y Caterina, denunciaron en vivo los maltratos que la madre biológica Mariela infligía al nene de cuatro años en Comodoro Rivadavia, quien murió por una herida craneal interna sin lesiones externas visibles. Revelaron que Mariela lo abandonó tres años, reapareció y se lo llevó pese a su llanto desesperado en un video donde gritaba "no me quiero ir", y que el padrastro lo llamó "estorbo" a Luis, el padre biológico.
Expertos forenses explicaron que la autopsia preliminar indica una muerte violenta posiblemente accidental o homicidio, con lesiones internas de mediana data (10-15 días) compatibles con zamarreos o golpes, y cuestionaron la quema inmediata de pertenencias de Ángel por Mariela y su pareja, conducta atípica en duelo. El jardín infantil notó cambios en el comportamiento del niño tras ir con la madre pero no informó a la justicia, incumpliendo protocolos pese a denuncias cruzadas por tenencia.
Chats revelan que la hermana de Mariela apoya a Luis y Lorena Andrade, pareja del padre, y pide justicia, acusando indirectamente a Mariela mientras esta busca ayuda en Eldorado, Misiones, donde dejó otro hijo Dante de siete años con antecedentes de violencia. El abogado Roberto Castillo, acusador particular, presentó pruebas para imputar y detener a Mariela y su pareja por presunto homicidio, exigiendo proteger a la bebé de un año en su custodia y responsabilizando a la psicóloga y juez por otorgar tenencia.
Panelistas y padrinos compararon el caso con el de Lucio Dupuy, denunciando fallas sistémicas en justicia de familia, escuelas y hospitales que ignoraron ruegos del niño y signos de maltrato. Insistieron en que Ángel estaba feliz y bien cuidado con Luis y Lorena, y que todo se evitó si escuchaban al menor.