Un abogado del estudio Ochoa en Quilmes, Fernando Ochoa, hijo del propietario, fue descubierto estafando a clientes por 500 millones de pesos. Pedía documentos, fotos y videos selfies para supuestos trámites y usaba esa data para abrir 44 tarjetas de crédito a nombre de las víctimas, transfiriendo el límite a sus cuentas.
Tras denuncias de al menos seis víctimas que desconocieron cargos millonarios, cibercrimen de Buenos Aires realizó allanamientos. Empleados del estudio notaron su conducta rara. Las víctimas recibían resúmenes con transferencias a Ochoa, disfrazadas como pagos de Mercado Pago, y debían denunciar para rastrear el fraude.
El estafador operaba en un estudio jurídico reconocido de Quilmes, ganando confianza para obtener datos personales. Policías hallaron las tarjetas en su domicilio. Expertos recomiendan chequear siempre los resúmenes de tarjetas para detectar gastos hormiga o grandes fraudes.
Casos como este caen rápido por descubrimientos tempranos, pero advierten sobre estafas sutiles con pequeños débitos acumulados.