Una marcha multitudinaria se realiza en el centro de Comodoro Rivadavia por justicia para Ángel, el niño de cuatro años fallecido en circunstancias violentas, con globos blancos, velas y carteles exigiendo esclarecimiento.
Vecinos testifican que la madre, identificada como Mariela, es muy violenta, mientras el padre Luis siempre trabajaba y no era agresivo; critican la falta de investigación y seguimiento social en el hogar del niño.
Testigos denuncian injusticias en la justicia local de Comodoro, como casos de abuelos separados de nietos sin motivo, ausencia de asistentes sociales o psicólogos, y maltrato en oficinas judiciales.
Manifestantes expresan bronca, tristeza e impotencia, pidiendo que la mamá y otros responsables vayan presos ya, y que jueces y psicólogos salgan de sus cargos por negligencia; la fila crece pacíficamente.
La reportera Mariela López Brown informa que la marcha busca un quiebre para evitar más casos, aunque la vida de Ángel no se recupera.