La marca de lujo Valenciaga lanzó un vestido hecho de cartón por 8900 dólares, convirtiendo lo ordinario en objeto de deseo como sus zapatillas destruidas o bolsa de basura.
Panel critica la idea creativa sobrevalorada que paga la marca y el diseño, no el material; comparan con Benito Fernández o abuelos usando diario, y bromean que se desarma con lluvia o no se lava.
El lujo ahora es pagar caro para que hablen de uno, aunque sea estupidez; gente con mucha plata no sabe qué hacer, como Maxi López comprando cohete Artemis.