La Asociación Europea de Aeropuertos envió una carta a Bruselas alertando sobre un riesgo inminente en el suministro de queroseno para aviones si el Estrecho de Hormuz no reabre en las próximas tres semanas.
La Unión Europea depende en un 40% del queroseno transportado por esa arteria marítima bloqueada, lo que ha duplicado los precios y podría activar planes de ahorro como cancelar rutas cortas o exigir mínimo de pasajeros en vuelos.
Expertos comparan la situación con otros estrechos: la ONU prohíbe bloquear Hormuz o cobrar peajes, a diferencia de canales artificiales como Suez o Panamá que sí lo permiten por mantenimiento.
Si Irán cobra peaje en negociaciones con Estados Unidos, sentaría un precedente peligroso según analistas.