Tres personas murieron en ataques previos a la tregua por Pascua Ortodoxa anunciada por Vladimir Putin para sábado y domingo, con bombardeos rusos en Dnipro causando dos muertos y tres heridos, y drones en Odessa incendiando infraestructura sin víctimas.
El Kremlin rechazó prolongación, limitándola a carácter humanitario por la fiesta sagrada compartida, sin discutirla con Ucrania ni EE.UU., insistiendo en exigencias rusas invariables desde inicio de la guerra hace cuatro años.
Rusia teme que Ucrania use treguas para reforzar posiciones sin acuerdo, evidenciando inflexibilidad en negociaciones.