Los transportistas de cereales mantienen una medida de fuerza de casi 72 horas con piquetes en accesos a puertos como Quequén, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Misiones. Reclaman que sus tarifas quedaron un 40% abajo por aumentos en combustibles y costos operativos.
Los piquetes funcionan como retenes, afectando camiones cargados que debieran entrar a puertos, lo que genera luz roja en el comercio cerealero internacional.