Alejandro Salazar, residente de 29 años de anestesiología pediátrica en el Hospital Gutiérrez, fue hallado muerto el 20 de febrero en su departamento de Palermo, calle Juncal al 4600, con vía intravenosa y bomba de infusión continua; hallaron ampollas de fentanilo y propofol.
La policía ingresó por la fuerza; puerta cerrada por dentro, sin signos de robo. Trazabilidad lleva al Hospital Italiano, donde investigaban robo de fármacos para uso recreativo en fiestas con bombas de infusión; imputados Hernán Boveri (director residencias) y Delfina Lanusse (residente) reconocieron adicción en sumario interno previo a la muerte.
Audio de residente describe grupo WhatsApp para "fiestas del propofol", devolución de ampollas vacías, antidopings truchos con certificados falsos vía hija de director; asociación anestesiólogos denunció, Boveri renunció y Lanusse fue desafectada. Fiscales Cubría (causa muerte) y Sarmiento (robo); Eduardo Jerome (abogado denunciantes) minimiza impacto en profesión.
Panel con Miguel Ángel Pierri cuestiona por qué no federal (ley drogas), posible suministro; sobredosis fatal sin asistencia respiratoria. Escándalo destapa red adictos robando narcóticos hospitalarios de alta potencia.