El procurador general de Chubut, Jorge Micalarena, confirmó que se abrirá una investigación profunda sobre la muerte de Ángel López, el niño de 4 años fallecido por traumatismos craneales en Comodoro Rivadavia. La pesquisa revisará toda la cadena de responsabilidades, incluyendo fiscalía, defensoría, juez de familia Pablo Pérez y la psicóloga Jennifer Grisel Leiva, a quienes acusan de ideologizar la justicia con enfoques "ultra feministas" y condenar al niño al entregar su cuidado a la madre Mariela pese a denuncias previas.
Cristian Eche recorre en vivo el peligroso camino que Ángel hacía solo al jardín de infantes, una lomada difícil de acceso cerca de la Casa Verde donde vivía con Mariela y su padrastro. Vecinos como una madre entrevistada revelan conmoción, temor a hablar por "temas políticos" en Comodoro y lamento por no haber alertado antes, aunque notaban a Mariela solo con el bebé hermano de Ángel. La doctora Pacini critica la falta de evaluación del contexto, revinculación forzada ignorando el deseo del niño y ausencia de estudios sociales, destacando que la pobreza no justifica riesgos de violencia.
Se difunden audios exclusivos de Mariela, donde acusa al padre biológico Luis de violencia, desapariciones ebrias y no proveer alimentos, justificando su pedido de cuidado personal ante embargo de sueldo por cuotas. El perito Fernando Cardini enfatiza pericias para datar lesiones craneales de "corta data" y posibles crónicas, más estudios psicológicos y gráficos. El abogado del padre, Roberto Castillo, reclama contextualizar la historia familiar de violencia para asignar responsabilidades compartidas en la tragedia.
La cobertura denuncia desastre judicial en Comodoro, con vecinos apedreados, manifestaciones a las 19 horas y clases reanudadas en el jardín donde nadie notó golpes ni malestar en Ángel pese a su soledad en el trayecto. Insisten en que la justicia ignoró testimonios y condiciones, priorizando vínculo materno sobre seguridad.