En una fábrica textil familiar en Paso del Rey, Moreno, los hermanos Delfina y Augusto sufrieron un envenenamiento paulatino con plomo y cromo desde septiembre de 2025 hasta febrero de 2026, alcanzando niveles extremos de 45% y 19% respectivamente en sangre, cuando el tolerable es solo 0,8%.
El primo Pedro, socio en la empresa Gabor Saik, fue detenido acusado de homicidio agravado por envenenamiento en grado de tentativa. Investigadores creen que dosificó las sustancias tóxicas en la comida y bebida del comedor durante meses, motivado por una disputa económica para quedarse con la fábrica.
En allanamiento a su casa en Devoto secuestraron ampollas, jeringas y bidones. El perito químico forense Fernando Cardini explicó que estos metales pesados se acumulan sin gusto ni olor detectable, permitiendo envenenamientos "hormiga" que simulan enfermedades crónicas.
Las víctimas, menores de 40 años y una embarazada, acudieron al médico por malestar; los análisis revelaron la intoxicación. Delfina y Augusto están delicados pero estables; la policía recomendó denunciar por los niveles anormales.