Patricia Gervasi afirma que el alma existe como origen de vida, identidad y propósito, derivado de animus, conectando desde gestación con hilo gradual hasta tercer mes de embarazo.
El alma elige familia y entorno para aprender lecciones evolutivas, transita cuerpos en reencarnación como explica Brian Weiss en Muchos cuerpos una sola alma. Deja memorias subconscientes explicando déjà vu.
Al morir, almas evolucionadas descansan en paz relativa al trauma vivido; almas oscuras enfrentan reparación. Se modifica por despertar consciente, metacognición, elevando vibración contra negatividad colectiva.
Propósito vital surge observando pensamientos, discriminando bienestar, simplificando vida más allá ego y materialidad. Nervio vagal vincula miedo-emociones dañando cuerpo si no concientizado.