El panel analizó la entrada de Ana a Gran Hermano, destacando su claridad al hablar y su rol como ícono, aunque buscando la aprobación de mamá.
Discutieron si Ana conviviría bien y el potencial regreso de Andrea, notando sus ganas de jugar pese a diferencias, y lamentando expulsiones previas por jugadas fallidas.
Una ex participante reveló sentirse como planta en la casa y criticó a Lola, Juanicar y Nazareno como plantas.