El panel profundizó las sospechas sobre Manuel Adorni y su esposa por la compra de tres propiedades en dos años, autos de lujo, hipotecas de 200 mil y 100 mil dólares, y gastos como pasajes de 10 mil dólares desde Nueva York y vuelos privados, mientras la Justicia pidió abrir su secreto bancario y fiscal. La escribana reveló que Adorni no hizo transacciones en 15 años previos, pero todo ocurrió junto recientemente.
Recordaron el abrazo escenificado de Karina Milei con Adorni en el acto del 2 de abril como muestra de apoyo, pese a que otros funcionarios lo evitaron inicialmente. Criticaron sus declaraciones sobre certificados de discapacidad truchos durante la pandemia, mostrando radiografías y generalizando, lo que perjudicó a familias con diagnósticos irreversibles como síndrome de Down o autismo.
Señalaron 38 viajes personales de funcionarios a cumbres de derecha sin impacto en Argentina, paralizando el gobierno. El panel demandó que Adorni dé un paso al costado para que la Justicia investigue, destacando la falta de mea culpa y la creencia en poder eterno. Expusieron créditos hipotecarios millonarios en Banco Nación a funcionarios como el segundo de Caputo, Furiace, y otros por 350-370 millones de pesos, a tasas competitivas, mientras la gente común no accede.
Los funcionarios se defienden alegando ser "cualquier hijo de vecino apto a crédito", cobrando sueldo en Nación y eligiendo la tasa más baja, pero el panel cuestiona la ética y naturalidad ante la crisis económica, donde pocos afrontan cuotas con sus ingresos.