Docentes y padres continúan la marcha en la Ciudad Judicial de Comodoro Rivadavia exigiendo la destitución de la jueza Jorgelina Elisa del Castillo por decisiones arbitrarias en el caso de Ángel, el niño fallecido la semana pasada. Critican que ignoró informes y el video donde el menor lloraba pidiendo no volver con su madre, priorizando sus criterios sobre las necesidades del niño.
Los manifestantes, incluyendo abuelas y madres, denuncian un deterioro en la ciudad y violencia intrafamiliar no atendida por falta de acompañamiento judicial. Acusan a defensorías de exigir pago de abogados a familias sin recursos y resaltan que situaciones de infancias en riesgo no son escuchadas ni investigadas adecuadamente.
El grupo Infancias Compartidas reclama custodia compartida y responsabilidad de la justicia por entregar niños a familias no preparadas, mencionando otros casos similares en Buenos Aires y el país. Llevan banderas y globos blancos en apoyo a la familia, cuestionando gobiernos que "hambrean a la gente" dejando familias desprotegidas.
Los docentes enfatizan escuchar primero a las criaturas y acompañar a los padres del corazón, lamentando que en Comodoro, antes una ciudad distinta, ahora surjan casos ocultos de maltrato infantil.