La familia del menor Ángel Mariela atraviesa un momento desgarrador en Comodoro Rivadavia tras la muerte dudosa que requiere autopsia ordenada por un juez. El padre, que enterró recientemente a su hijo, se descompone de angustia sin asistencia psicológica oficial.
Vecinos abrazan y apoyan a los padres ausentes de contención estatal mientras rompen en llanto y caen al piso por falta de sueño. No hay comunicación de la fiscalía sobre avances y se anuncia conferencia a las 13:30.
En estudio, panelistas cuestionan por qué no retuvieron a convivientes del menor y destacan que el médico de guardia calificó la muerte como dudosa. El padre ahora se entera de golpes por relatos vecinos ya que no veía al niño desde noviembre por orden judicial.
Se prepara nueva marcha en el centro para sumar voces al reclamo ante el silencio judicial.