Osvaldo, jubilado que cobra 420 mil pesos mínimos, vive en un auto con su perro Lolo desde que la dueña de la pensión le prohibió tenerlo, prefiriendo la calle antes que abandonarlo.
Osvaldo rechaza ayuda económica de sus dos hijos por orgullo, pero acepta apoyo de vecinas como Bárbara y Marita, quienes lo alimentan y cuidan la salud de Lolo con vacunas diarias. Está dispuesto a pagar hasta 300 mil pesos por alquiler que acepte mascotas y ofrece ser sereno.
Lolo salvó a Osvaldo de un asalto armado de madrugada alertaando. Osvaldo, escritor de poemas, ama los animales y transcribe su "yo interior". El programa abrió alias para donaciones y apela a solidaridad para encontrarles techo antes del invierno.
Vecinas conmueve el amor incondicional: Bárbara rescata animales y visita diario; Marita prepara comida. Hijos insisten en acogerlo sin Lolo, pero Osvaldo no transige. Conductora Karina no se acerca por protección de Lolo.