La ONU eligió al régimen de Irán para presidir la CPC, comisión encargada de derechos de las mujeres, derechos humanos y prevención contra el terrorismo, en una votación calificada como burla.
Media hora después, eligió a China, Cuba y Nicaragua para el comité de ONGs, que decide qué organismos de derechos humanos pueden presentar informes a la ONU.
El panel critica duramente estas decisiones, señalando el apoyo de Reino Unido, España y Francia, y cuestiona la credibilidad de la ONU.