La madre de Ángel, un niño de tres años muerto en Chubut, niega haberlo matado y afirma que lo protegió, a pesar de tener antecedentes de violencia familiar y denuncias previas por maltrato contra ella.
El juez Pablo Pérez ordenó entregar al niño a la madre con custodia exclusiva, ignorando videos donde Ángel llora y suplica no ir con ella, y a pesar de informes de escuela sobre su angustia y problemas de conducta. La autopsia reveló lesiones cerebrales por falta de oxígeno sin golpes visibles, con el fiscal explorando hipótesis como asfixia o trauma previo.
La madre y su novio, con antecedentes de maltrato a sus propios hijos, son principales sospechosos pero permanecen libres y vigilados. El padre biológico crió al niño con Lorena, su pareja, quien niega denuncias en su contra. Críticas al juez por no intervenir pese a violencia en ambos hogares.
Paralelismos con el caso Lucio por fallas en el sistema de protección infantil, donde psicólogos y asistentes sociales no actuaron ante señales de alerta.