En menos de 48 horas se activaron negociaciones paralelas: Estados Unidos e Irán en Islamabad lideradas por J.D. Vance, e Israel y Líbano en Washington sobre desarme de Hezbollah. Irán impone 10 puntos innegociables, incluyendo cese al fuego inmediato en Líbano y liberación de activos bloqueados.
Estados Unidos responde que la tregua no incluye Líbano, generando un choque frontal. Israel exige desarme de Hezbollah al sur del río Litani, control total del ejército libanés y veta a Francia como garante. Netanyahu negocia mientras Israel sigue atacando.
Israel baja la intensidad de los ataques pero continúa operaciones. Los escenarios incluyen empate táctico probable con bajo margen de cesión para Irán, Israel y Hezbollah; intensificación de ataques israelíes; o Irán levantándose de la mesa, reavivando la escalada regional.
La diplomacia ya arrancó, pero podría servir solo para ganar tiempo hasta el próximo disparo.