Isabel, de la Ciudad del Cabo en Sudáfrica, comparte su testimonio de sanidad divina. En 2019 enfermó gravemente con problemas en el pulmón y corazón, quedando internada 10 días en UCI y tomando medicinas por meses.
En 2021, el médico le dijo que no sobreviviría, sin mejoría en análisis. Su hermana, asistente a la Iglesia de la Gracia, la llevó a orar con los pastores Andrés y Santos, instándola a declarar fe diariamente al espejo sobre su pulmón.
En 2022, nuevos exámenes mostraron gran avance: corazón mejorado, pulmón estable y sangre óptima. Se recuperó completamente, atribuyendo la curación a Dios, quien es bueno. Su hermana, evangelizada vía el programa, jugó un rol clave antes de fallecer.