Donald Trump insistió en reabrir el Estrecho de Hormuz mientras Israel y Hezbollah intercambian disparos, pero Irán coloca minas marinas según mapa de agencias semioficiales, marcando zona de peligro y rutas alternativas cerca de su territorio.
La Guardia Revolucionaria obliga a barcos a pagar impuesto y mantener control total, oponiéndose Reino Unido al libre tránsito. Irán condiciona apertura a incluir Líbano en alto al fuego y amenaza cerrar tráfico por bombardeos israelíes.
La Casa Blanca calificó inaceptable un bloqueo continuado. Negociaciones EE.UU.-Irán en Pakistán siguen precarias con drones a Kuwait y ataques Hezbollah con drones y cohetes a Israel, causando heridos.
La guerra causó miles de muertos y daños en infraestructura energética del Golfo Pérsico en seis semanas, con Estrecho cerrado pese acuerdos provisionales.