El hijo de 14 años de la diputada Lorena Villaverde profirió amenazas de muerte contra sus compañeros en un colegio privado de Cipolletti, lo que obligó a suspender las clases en su grado y activó la intervención de la Defensoría de Menores.
El adolescente sufría hostigamiento sostenido desde el año pasado por la situación política de su madre, con insultos como "no servís para nada", burlas por su dificultad para caminar y ataques a su familia, pese a reuniones solicitadas por Villaverde con el colegio y comunicaciones con padres.
La diputada envió mensajes a sus colegas en la Cámara de Diputados, a las familias y al equipo directivo del colegio, pidiendo un abordaje integral de la violencia escolar como proceso sostenido, con asistencia psicológica y participación de todos los adultos.
El conductor contextualizó el caso en una seguidilla de problemas de salud mental en adolescentes, como el suicidio de Maitena, amenazas en San Cristóbal y un submundo de chicos que idolatraban masacres, alertando sobre la falta de herramientas para detectar y actuar a tiempo.