La guerra provocó un salto en el precio del petróleo que impacta la inflación en Argentina, con un rebote del 3% en marzo por cambios en precios relativos. El riesgo país se mantiene en 550 puntos pese a bajas previas.
El aumento del gasoil afecta el autotransporte de cargas y pasajeros, reduciendo frecuencias ante la cosecha gruesa y generando problemas logísticos. Empresas petroleras como YPF acordaron sostener precios temporalmente, pero el Brent cerca de 100 dólares genera más inflación y deterioro de la actividad.
En colectivos interurbanos de Buenos Aires y CABA hay dificultades, con colas y servicios anormales por deudas pendientes del Estado Nacional y Provincia.