Gabriela Sabatini regresó a Argentina pero aún no visitó a su sobrina, la hija de su sobrina Oriana Sabatini y Paulo Dybala, sumando al distanciamiento familiar con su hermano Osvaldo Sabatini y cuñada Catherine Fulau.
Oriana confirma la puerta abierta pero evita hablar del tema, recordando excusas pasadas como visitas a abuelos. El informe destaca faltazos previos como el casamiento de Oriana y rencores por cuidado de padres y herencias.
El panel analiza diferencias en visibilidad familiar: Gabriela protege su intimidad mientras Osvaldo y Catherine la exponen. Posibles resentimientos por fama, cuidados parentales y decisiones sobre bienes sin consulta.
Comparan con Callejón: conflictos por cuidado de padres y herencias fracturan familias unidas. Insisten en resolver pese a plata e intereses.