Funcionarios y legisladores del gobierno obtuvieron créditos hipotecarios VIP del Banco Nación por montos abultados de hasta 200 o 300 mil dólares, a tasas preferenciales y en tiempo récord.
Federico Furiase, secretario de Finanzas y número dos de Caputo, defendió su crédito para segunda vivienda argumentando que cobraba en ese banco y era legal; Felipe Núñez, del BICE, afirmó que actuaron como cualquier ciudadano apto.
Los panelistas cuestionaron la moralidad, destacando que empleados comunes enfrentan requisitos estrictos mientras funcionarios financian múltiples propiedades subsidiadas por el Estado.