En la vigilia por el suicidio de Maitena Rojas Garofalo, de 14 años, en la secundaria 16 de Merlo, amigas de su madre Gabriela Garofalo y docentes pidieron respeto y unión durante un minuto de silencio antes de soltar globos blancos. La comunidad educativa destacó que Gabriela es una excelente mamá que siempre se ocupó de su hija, pero lamentó la falta de control sobre las redes sociales pese a los esfuerzos en las aulas.
Testimonios de vecinos, tías y una alumna de 15 años expresaron dolor y críticas a la escuela por abrir como un día normal sin jornada de reflexión adecuada. La alumna cuestionó la ausencia de directivos, que están de licencia, y exigió cierre para concientización sobre el tema grave del suicidio. La familia de Maitena llegó al lugar, convocada por el colegio.
La psicóloga Beatriz Goldberg enfatizó la necesidad de contención en escuelas con charlas sobre adolescencia, soledad interna y señales de alarma, recordando casos como San Cristóbal donde alumnos excelentes sufren en silencio. Recomendó grupos especializados para prevenir y contener, no aislar a los chicos.
Atilio Álvarez, ex titular de Defensoría de Menores, alertó sobre 4300 suicidios anuales en Argentina, duplicando homicidios, y urgió visibilizar el problema en la frágil transición adolescente. Advirtió contra inducción por difusión y llamó a escuchar señales de nihilismo, promoviendo diálogo y afecto familiar para prevenir desesperación.