El equipo de Crónica con Cristian Eche y Cato recorrió en vivo el barrio vulnerable de Comodoro Rivadavia donde vivía Ángel López, el nene de 4 años que murió con traumatismos craneales internos según la autopsia de los fiscales Aita y Olazábal, investigado como homicidio con Mariela, su progenitora, y su pareja como imputados y sospechosos.
Los vecinos apedrearon al equipo periodístico que intentaba mostrar las precarias condiciones de las casas de chapas en un monte inospito, con pozos, contaminación, conexiones clandestinas y difícil acceso para ambulancias o policía, comparando con el caso de Lucio Dupuy donde la música tapaba gritos, según el abogado Mario Aguerrido.
Cristian Eche mostró cámaras de seguridad en varias casas, incluyendo una al lado de la de Mariela, habló con el vecino Eusebio que confirmó la ubicación de la casa precaria en loma socavada con pozo donde quemaban cosas, y reveló detalles como maquetita de juegos de Ángel con su hermanito y ausencia escolar desde noviembre.
El panel criticó duramente a la justicia por entregar al niño a Mariela, ausente tres años y descrita como alcohólica que maltrataba y dejaba solo al nene, ignorando informes socioambientales, llantos del niño y pedidos de tutela de la pareja del padre, en un contexto de denuncias cruzadas y falta de seguimiento.
En conexión, el parapsicólogo Jaime del Río analizó el caso paradigmático de violencia familiar, recomendando separaciones en casos de abuso o adicciones vía trabajos esotéricos para modificar realidades negativas, y dio sus contactos para consultas.