La autopsia preliminar del niño Ángel López, de 5 años, confirmó traumatismos craneales de hasta 10 días de antigüedad, según reveló la fiscalía de Comodoro Rivadavia. Los fiscales investigan si las lesiones fueron provocadas de manera voluntaria o involuntaria y esperan estudios histopatológicos para precisar la causa de muerte, considerando un posible homicidio.
La madre Mariela Altamirano y su pareja son los principales sospechosos, a un paso de la imputación formal. Ambos están vigilados por la policía con prohibición de salida del país; se mudaron de la casa familiar el día del funeral en taxi con un bebé de 6 meses, avisando a la fiscalía por temor a agresiones. La madre ya presentó abogado desde el hospital y solicitó eximición de prisión.
Ángel no presentó otras lesiones en el cuerpo ni registros hospitalarios previos por golpes. La directora del jardín notó un cambio en su actitud el 7 de noviembre, previo a su retiro por la madre: se mostró exaltado, enojado y angustiado, contrastando con el compromiso previo de los padres. Testigos del comedor lo vieron por última vez el jueves santo.
Los fiscales secuestraron celulares y notificaron peritos de parte, analizando testimonios de docentes y vecinos para datar las lesiones y posibles abusos en los últimos 10 días con la madre.