Un delincuente armado disparó varias veces a los pies de un motociclista que compraba en un kiosco del barrio San Juan, en el sur del Gran Buenos Aires, para robarle su moto, herramienta de trabajo de la víctima.
La víctima suplicó desesperada no me dejés tirado, pero el ladrón recargó el arma y siguió amenazándolo hasta lograr las llaves. Testigos como Micaela cerraron la persiana del negocio y clientes corrieron al oír los disparos, mientras otros se escondieron detrás de autos.
El episodio ocurrió cerca de las 8 de la noche en una zona comercial concurrida, con comercios enrejados que dejan a los clientes expuestos. La víctima quedó indignada en la calle, arrojando su casco al ladrón que huía.