Cinzia, la última eliminada de Gran Hermano y venezolana radicada en Argentina hace dos años por seguridad y amor a un argentino, visitó el estudio para hablar de su salida del reality.
Explicó que su nombre italiano viene de su familia, acortado a Chin en Argentina, y elogió la calidez argentina que la hace sentir en casa pese a tensiones en la casa del juego, donde enfrentó miradas feas y ataques como parte de los F4 o Cuatro Fantásticos con exjugadores.
Destacó su fortaleza para no dejarse herir, apostó por Sol como ganadora para romper la racha masculina, y expresó ganas de volver al programa si el público lo permite. Se mostró agradecida por la oportunidad y honró la casa diariamente.
Los conductores bromearon sobre arepas venezolanas y su posible regreso, notando su desenvoltura como comunicadora.