La CGT dispuso una movilización para el 30 de abril a las 15 horas hacia Plaza de Mayo en reclamo por la caída del poder adquisitivo y la pérdida salarial de los trabajadores.
La marcha se da en conmemoración del Día del Trabajador previo al 1 de mayo, con consignas como paz, pan y trabajo, y un homenaje al Papa Francisco a un año de su fallecimiento.
El anuncio surge tras una reunión de la confederación en un contexto de endeudamiento familiar creciente y dificultades económicas para el sector laboral.
No se convocó a paro, pero se profundizará el análisis sociolaboral y económico.