Ben Affleck cedió su participación en la mansión de Beverly Hills valorada en 60 millones de dólares a Jennifer López de forma gratuita, durante su proceso de divorcio.
La propiedad, adquirida en efectivo en mayo de 2023 y listada sin éxito desde julio de 2024 por un precio inicial de 68 millones que bajó a 52 millones, generó gastos millonarios en remodelaciones pero quedará bajo control exclusivo de la cantante.
Esta decisión ocurre después de que Affleck vendiera su empresa de inteligencia artificial a Netflix por cerca de 600 millones de dólares.