El proceso está completamente controlado con repuestos de seguridad, aunque genera sensaciones extremas como el tirón al frenar. Los astronautas han ensayado en simuladores y podrían amerizar al revés, pero su salud es óptima.
Tras el amerizaje, buzos y naves de la marina los recibirán. Permanecerán horas en la cápsula para readaptarse a la gravedad antes de chequeos médicos en un barco, con regreso a casa el sábado y ejercicios para recuperar tensión muscular.