La misión Artemis II logra un regreso histórico el 10 de abril: la cápsula abre paracaídas en el Pacífico a más de 40.000 km/h y temperaturas de 2.700°C, con escudo térmico perfecto y descenso controlado.
Astronautas son recibidos por profesionales tras aterrizaje planeado, marcando un punto de inflexión para futuras misiones a Luna y Marte.
Conductores celebran el hito como inicio de nueva era espacial, destacando preparación psicológica requerida.