Los venezolanos continúan manifestándose en las calles pese a la caída de Nicolás Maduro, la buena relación de la presidenta encargada Delcy Rodríguez con el gobierno de Estados Unidos y el levantamiento de sanciones sobre ella.
Alrededor de 2.000 trabajadores intentaron llegar al Palacio de Miraflores exigiendo un salario digno, pero enfrentaron a la policía en algunos casos. El salario mínimo actual es de 130 bolívares, equivalente a menos de un dólar, similar a 1.300 pesos argentinos, lo que resulta irrisorio e incongruente para subsistir.
El último aumento salarial ocurrió en 2022 y Delcy Rodríguez anunció ayer un incremento responsable para el 1 de mayo sin detallar la cifra. La economía, aunque recibe dólares de exportaciones petroleras, requiere mucho recorrido para recuperarse del enorme desastre dejado por la dictadura chavista y continuado por Maduro.
Delcy Rodríguez realizó su primer viaje al exterior a Granada, recibida por el ministro de Relaciones Exteriores y la gobernadora general, para fortalecer la cooperación bilateral según el Ministerio de Comunicaciones venezolano, sin más detalles.