El presidente Donald Trump cargó nuevamente contra la OTAN, llamándola tigre de papel durante una reunión a puerta cerrada con su secretario general, Mark Rutte, en la Casa Blanca.
Trump cuestionó la utilidad del organismo, recordando reclamos por mayores aportes de países miembros y el caso de Groenlandia, administrado por Dinamarca, aliado OTAN. Insistió en que Estados Unidos no se retirará dada su presencia militar en Europa.
Panelistas destacaron la frontalidad de Trump y la amistad con Rutte, pese a críticas, y compararon la OTAN con un castillo de naipes por su aparente fragilidad.