Tiago, el joven de 18 años gravemente herido por un golpe de garrafa hace 15 días, recibió el alta médica en el hospital Eva Perón con sorpresa del personal de salud por su rápida recuperación.
Matías Castelli luchó por su vida tras el accidente; ahora regresa a casa con familia, amigos, sacerdote y comunidad preparados con globos, remeras y banderas para celebrar. Su mejor amiga contó que terminó el secundario en diciembre y hacía un curso de electrónica y reparación de aires.
El sacerdote agradeció a Dios por la recuperación y acompañó a la familia; Tiago recuerda todo y está consciente. La alegría contrasta con la angustia previa, destacando el milagro y el trabajo médico.