Romina García, joven bailarina de 23 años, debutó como protagonista en El Lago de los Cisnes en el Teatro Colón, reemplazando a Marianela por imprevisto una semana antes de su función programada.
Entró al Instituto del Colón a los 13 años, formándose desde los 4, y esta fue su primera vez en rol protagónico en la versión de Raúl Candal, con Julio Boca convocándola por necesidad urgente.
García ganó preselección latinoamericana para el PRIX de Lausana en Suiza, viajando con su maestra, compitiendo solos ante jurados de estrellas del ballet, destacando en variaciones.
Combina el Ballet del Colón con compañía independiente Buenos Aires Ballet de Federico Fernández, ensayando diariamente de martes a sábado, manteniendo peso estricto para alto rendimiento, sin plan B más allá de la danza.
Su novio, exbailarín ahora ingeniero, la apoya; terminó secundaria online, equilibrando rigores con vida social en el grupo de bailarines como en una secundaria.