Ricardo Biasotti defendió en vivo la ley de Carolina Lozada para castigar denuncias falsas de abuso, usando su caso con su hija Ana del Boca como ejemplo de daños irreversibles por recuerdos implantados confirmados por peritajes psicológicos.
Explicó que la justicia sobreseyó la causa tras cuatro años por inconsistencias en el relato, contradicciones y falsos recuerdos, según el fallo judicial de 200 páginas que cita textuales como "amalgama de falsos recuerdos implantados y mentiras". Ni la parte acusadora apeló la decisión.
Rechazó denunciar a Andrea del Boca porque es su hija, pese a que las leyes permiten acciones por falsa denuncia, ya que ella cree en esos recuerdos y no conoce su versión. Admitió temor por los cambios de jueces durante el proceso mediático.
Expuso su historia para apoyar la ley y evitar más víctimas, aclarando que un nuevo fallo no recupera años perdidos con su hija. Afirmó que mientras hay vida hay esperanza de reconciliación, aunque Ana es adulta y decide no verlo.