El instructor Polo regresa al gimnasio de Cuestión de Peso y felicita a los participantes por su última evaluación, entregando trofeos simbólicos no comestibles para motivarlos en las actividades deportivas.
Realizan ejercicios intensos sosteniendo los trofeos arriba mientras hacen sentadillas y movimientos de piernas, destacando el esfuerzo de Virginia y Macarena que reciben premios de platino por su desempeño.
Participantes como Camila expresan dificultad con la actividad física pese a su necesidad para preservar músculo al perder kilos, y bromean sobre premios como Martín Fierro o Carlos mientras sudan en la clase.