Duque, perrito abandonado en noche de lluvia en Posadas, Misiones, fue adoptado por un hotel como recepcionista. Saluda huéspedes, posa en sillón y recibe reseñas en opiniones.
La gente del hotel lo integró al equipo laboral, le deja agua y comida. Habla algo de portugués y guaraní, siempre amable.
Historia inspira a empresas que rescatan mascotas, como estaciones de servicio. El espacio invita a compartir más casos positivos.