Pasajeros forman colas de hasta una hora para tomar colectivos como el 57 hacia Moreno debido a interrupciones crónicas en la línea Sarmiento, obligándolos a transbordar en Flores con subte.
Usuarios reportan demoras desde hace dos semanas: un trabajador sale a las 7 de la mañana y llega a casa a las 9:30 de la noche, dedicando más de 12 horas diarias al viaje. Estudiantes llegan tarde a clases y no se computan faltas; otros esperan 40 minutos extra en filas matutinas.
Madres conjugan trabajo en Capital con escolaridad de hijos, saliendo desde las 6:30 de la mañana y volviendo tarde. Trenes Argentinos informa frecuencias habituales en Sarmiento, pero demoras en Roca por colisión en Lanús y problemas operativos en ramales.
La situación genera caos diario en el oeste de Buenos Aires, con gente agotada que dedica un día entero a viajar y trabajar.